COLOREAR PINTURA

Colorea la Pintura

Hay dos soluciones:

1° Los colorantes pastosos llamados »universales». Cada marca ofrece una carta de colores que refleja todos los tonos que es posible obtener partiendo del color de base. La coloración se hace vertiendo el colorante gota a gota y agitando la pintura con ayuda de una paleta plana y ancha, sin dejar de remover bien en el fondo del bote. La mezcla con la pintura añadida queda lista cuando en la superficie del líquido no aparecen grumos. Remover con este palito es largo, pero seguro. Preferimos emplear un batidor con hélices que se mueve en el mandril de una mezcladora. También puede recurrir a una batidora eléctrica de cocina.

2° Coloración por medio de polvos. Los drogueros ya han dejado de ofrecer estos polvos. Si aludimos a ellos es porque este producto cuesta muy poco y es interesante para pintar grandes superficies (fachadas). El polvo debe ser disuelto previamente en el disolvente del producto (agua para pinturas emulsionadas; aguarrás para esmaltes). Después, se filtra con un trapo. Eche esta disolución en la pintura y agite como se ha indicado para la pintura universal.